Y así llegó el día del juicio final, digo, el día donde se nos pondría a prueba los conocimiento adquiridos durante la sesión. Y mi cerebro de pollo no aguantó.
Hubieron preguntas que si me sabía pero, pasaban dos cosas: les tocaba a otras personas o mi mente le apetecía en ese momento quedarse en blanco y no ayudar con la causa xd.